miércoles, 21 de diciembre de 2016

Siddhartha

                                                                    General 1680x1050 Buddha meditation spiritual Buddhism bokeh lights purple gold macro photography depth of field zen

No soy mucho de creer. Si ni siquiera creo en mi... ni hablar de religiones que, si bien respeto, no logran despertarme nada. Soy de dar oportunidades porque creo que todo lo merece y viniendo de ti, la curiosidad que me suponía leer cada párrafo era lo más emocionante que me podía pasar estos días.

No entiendo demasiado de literatura. Si algo es bueno o es malo para mi tendrá que partir de lo mucho o poco que me haya entretenido y enseñado. La historia es bonita y profunda, tan profunda que, sin tener ningún tipo de creencia, me toca el alma.
Después de leerlo no es que mi visión del mundo haya cambiado, pero me ha hecho sentir, y es que muchas veces siento que no tengo corazón y que no estoy viva, pero un escalofrío con la palabra es una de las mejores cosas que te puede dar un libro, aunque dure un segundo.
Esperar, escuchar... y todo como Unidad. Estoy viva pero muerta a la vez, respiro, pero me ahogo, estando riendo mientras lloro y en mi oscuridad hay luz. Mi historia está sin estar, o está para quien la quiera tener en cuenta.
Nos pasamos la vida buscando. Me paso la vida buscando respuestas a preguntas que quizá no la tengan, o quizá no quiera escuchar. Estoy poseída en la búsqueda, busco la razón en la no razón, pues la razón de por qué vivo radica en que vivo y ya está... aunque sea de esta manera, pero continúo, mas sólo encuentro opacidad.
Igual la gente que carece de objetivos es la más sabia y libre. Y es que muchas veces me pregunto cómo la gente es capaz de vivir y sonreír sin preguntar... no buscan, tan sólo viven y se encuentran.
Descubrir nuestro propio camino.

viernes, 16 de diciembre de 2016

Nothing



Otra vez,
como siempre,
te presentas fría y yo...
inconsciente.

Me miras raro, 
tanto que no sé qué quieres,
te metes en mí y adquiero tu mirada,
que... no es lo más bonito del mundo.

¿Y qué haces con el tiempo?
¿Por qué lo acompañas con mis sentimientos?
Para ya,
das miedo.

A veces te ponen en un pedestal,
pero no saben que estás encerrada
en algún sitio,
en algún lugar.

¿Dónde estás?
Porque duele estar sin ti,
mi voz se agota,
mis pasos van lentos.

No lo entiendo.
A veces no puedo pensar,
un bucle me hace girar,
me mareo y...

Sin voz.
A veces soy mi cárcel,
a veces soy el viento,
a veces soy la lluvia.

¿Otra vez yo?
¿Otra vez me toca a mi?
Quien pudiera perderse,
para así encontrarme.

Encontrar. 
Probablemente nadando entre barro,
ahogada entre hojas.
Alas rotas.

Encontrar,
Una llave,
Una puerta,
O un corazón.

Encontrar un abrazo,
buscar una sonrisa perdida,
perdernos,
llegar al sol que, por si no lo sabíais, ahora tiene dueña.

Entraste en mi, 
y la gente se piensa que soy una heroína,
pero yo digo que no de superhéroe, 
sino de mala droga que nunca muere.

Ábreme las puertas del infierno,
o del cielo,
referencia,
más bien horrible advertencia.

Y cuando me quiero dar cuenta,
suena la alarma,
pero ya estoy despierta.
Vuelta a acabar.


sábado, 10 de diciembre de 2016

El hombre en busca de sentido

                                         

En primer lugar, es un impactante y recomendable libro para leer. Esta obra, cuenta cómo es la vida en un campo de concentración desde la perspectiva de un psicólogo, Viktor Frankl, pues es este el que lo escribe. Personalmente me ha chocado su forma tan real de contarlo. Es un tema que tengo un gran interés en él, he visto películas, he leído libros, pero ninguno como este.

El síntoma característico de la primera fase en un campo de concentración es el shock inicial. Las condiciones, el no saber, en definitiva, algo profundamente duro por la incertidumbre de la situación. Llama la atención como los reclusos se terminaban acostumbrando, y es donde el prisionero, en esta primera fase del shock, perdía el temor a la muerte. Se reflejaba apatía que a lo único que llevaba era a una muerte emocional. La muerte emocional es muy dura, es vivir estando muerto y ¿cómo se puede vivir de esta forma? Por lo que los reclusos enfermaban, sus defensas bajaban a causa de la depresión o incluso se terminaban suicidando. Quien dice apatía dice anestesia emocional y la sensación de que ya nunca importará nada. Todo esto contribuye a una segunda fase, como en este párrafo se refleja:

“Decidí despertar al pobre hombre, pero en el último instante me detuve, retiré mi mano asustado por lo que iba a hacer. Comprendí con rapidez, de forma descarnada, que ningún sueño, por muy horrible que fuese, podría ser peor que nuestra actual realidad, una realidad a la que estuve a punto de cometer la crueldad de devolverlo.”

La carencia absoluta de vida sentimental era muy dura, lo que ocasionaba sentimientos de soledad constantes, pues tampoco se sabía si al acabar toda esa pesadilla, alguien estaba esperando a alguna persona allí encerrada. El sentimiento de desesperanza y abatimiento.

Viktor se dio cuenta de que ya se había superado una etapa al pasar ese debate ingenuo de creer que el sentido de la vida consiste en alcanzar los objetivos mediante la creación de algo valioso, y no es así. En realidad, el que tiene un por qué para vivir puede soportar cualquier cómo. Aun estando en un campo de concentración, siempre queda una mínima esperanza, un mínimo por qué, un ápice de vida. Encararse con el sufrir, de eso se trataba. Por ello, era de muy importante atajar los intentos de suicidio que habían. Aunque pienso que suicidarse no es de cobardes. Era necesario evitar esas situaciones.

“¿Quién es, en realidad, el hombre? Es el ser que decide lo que es. Es el ser que inventó las cámaras de gas, pero también es el ser que entró en ellas con paso firme y musitando una oración."

Hubo una tercera fase. Quiero recalcar que nunca me han gustado las segundas fases porque creo que no existen, solo es una transición a la tercera. Primer mundo, Tercer mundo, ¿Dónde está el segundo?
Esta fase fue la de liberación, la incrédula liberación. Los prisioneros habían perdido la capacidad de alegrarse, lo que supone una despersonalización. Con ello llegó el paso de oprimidos a opresores. Muchas personas se sentían exentos de su comportamiento por como habían sido tratados anteriormente. A nadie se le permite hacer el mal, aunque haya sufrido un millón de injusticias. Amargura y desencanto eran sentimientos comunes.

Tras superar todo esto, nos dice Viktor, no tiene nada que temer.
En el apéndice, habla de Logoterapia que viene de Logos, significado de “sentido”, “propósito”. Pues diríamos que se trata de una terapia centrada en el sentido de la existencia humana.

Datos interesantes son los siguientes a mencionar:
“Un 89% de la población reconocía que el hombre necesita algo por lo que vivir. Un 60% afirmaba tener algo o alguien en su vida por cuya causa estaba dispuesto a incluso morir.”
“Un 78% dijo que su objetivo principal en la vida era encontrar un sentido y una finalidad para sus vidas”

Shopenhauer decía que la humanidad estaba condenada a oscilar para siempre entre el extremo de la tensión y el del aburrimiento. Bajo mi punto de vista no se equivoca demasiado. Pero, el sentido de la vida no hay que buscarlo dentro de la psique, sino en el mundo.

martes, 6 de diciembre de 2016

Fuego

                                                 General 5184x3456 fireplace fire


No pienso en lo que escribo.
Tan solo pongo mis dedos en el teclado,
o mi bolígrafo en la mano,
y mis manos se mueven.

Escribo como si no hubiese un mañana,
como si el tiempo no existiera,
como si tuviera toda la vida,
como si tuviese muchas cosas que contar pero pocas cosas que decir.

Soy yo. 
Escribo cosas que siempre siento,
buenas o no, 
no me refiero a su praxis.

Vengo a escribir de las manos frías,
de labios cortados,
de nariz roja...
Vengo a escribir de que tus manos siempre calientan las mías, que no sé cómo lo haces, pero si me arrimo a ti pareces una estufa y es como estar delante de una chimenea leyendo tu libro favorito. 
Siempre pendiente de mis manos, que siempre están frías, siempre pendiente de calentarlas. 

Te pareces al fuego, que te da calor, que es bonito, que llama la atención y que de alguna forma hace que me pase mirándolo horas y horas. Poniendo las manos a su alrededor para sentir la agradable sensación de "calorcito". A veces me acerco tanto que quemas... y digo, ¡mierda!, ¡ah!, ¡que me quemo!, pero suelen ser instantes que terminan en principios: Acercarme y mirarte de nuevo.

Qué suerte que me guste el invierno y que seas fuego. 
Por algo te encontré en "los infiernos".

domingo, 27 de noviembre de 2016

Barullo


Este tiempo te incita hacia esa melancolía.
Hasta las hojas se deprimen,
se caen contigo.

Una y otra vez en el abismo del no sentido, donde piensas que haces pie. Porque al final te caes. Al final siempre caemos. 
"Este año no me gastaré tanto dinero", antes de acabar la frase ya le estás dando a comprar, porque Internet nos da muchas facilidades pero nos quita mucha vida. Y pasta.
"No volverá a pasar", eso no te lo crees ni tú. Pasará cien veces y solo te creerán cuando dejes de decir esa estúpida frase que sale de tu boca con una voz más bien suave.
"Este año empezaré a estudiar al día", aunque antes, un ratito en el Facebook, que no hace daño a nadie.

Y así una y otra vez, hasta que, al final, te meten droga legal por las venas porque no puedes soportar caer, como la mayoría del mundo soporta, como la mayoría del mundo vive.

¡Estudia!
¡Ten amigos!
¡Sal de fiesta!

Agh. Estudiar... 
¿Amigos? Si tienes pocos porque "tienes pocos", si tienes muchos porque "son colegas". Prefiero tener pocos. Y si no, ni tenerlos. 
¿Salir de fiesta? ¿Estás loco? Para celebrar ¿Qué?, ¿El frío que hace?, ¿Para que te suba la autoestima algún -gente- que mañana no se acuerde de tu nombre? O peor aún ¿Para subir la autoestima a alguien?

Blablabla...
Todo esto me cansa. 

Lo único que quiero es un poco de seguridad... pero teniendo en cuenta que alguien se puede cargar el mundo dando a un botón... ¿Le doy?

martes, 11 de octubre de 2016

Realidad

                             


  
   No. No estoy preparada. En realidad no lo estoy para nada en la vida. Mejor dicho, ninguno lo estamos. No, no lo estamos. A pesar de pensar que sí una y otra vez. Cuando llega el momento, dolor. O sorpresa. O lágrimas. Y da lo mismo cuánto y de qué manera hayas estado preparándote para ese gran momento. Porque no servirá.
Nos empeñamos en perder el tiempo. Eso se nos da muy bien. Creándonos falsas expectativas, eso sobre todo. El ser humano es tan tonto... ¡perdemos el tiempo! Y la vida con ello, por cierto.

     Haces un examen. Te sale mal. Piensas que te ha salido mal y que vas a suspender, pero resulta que, cuando te dan la nota del suspenso totalmente esperado con anterioridad, inmediatamente te sientes mal. Joder, si sabías que ibas a suspender. ¿Qué esperabas? ¿Que un hada cogiera un bolígrafo y se pusiera a hacer tu examen de nuevo? ¿Que el 3 se pusiera al lado de un espejo convirtiéndose en un 8? Nada. Tú, a pesar de haber llevado a cabo el proceso de salir del examen y decir "voy a suspender", comienzas a creer en que las hadas existen, hasta que ¡PAM! La realidad te golpea. 

     La realidad. Eso que tanto nos cuesta y queremos evitar. ¿Y la muerte? ¿Qué hay de la muerte? Sabemos que moriremos pero, ahora mismo... ¿quién tiene miedo si no es el que se está muriendo y lo sabe? Vuelta a empezar los preparativos. Prepararnos para asumir. ¡Sorpresa! No asumiste nada. Solo creías que lo hacías por sentirte mejor, hacerlo más llevadero. Solo te mientes una y otra vez hasta que la realidad se muestra. Fría. Sin avisar. Que te da miedo hasta mirar. Que te lleva tiempo. La miras a los ojos y notas como mil agujas te atraviesan el alma. ¿Pero no estaba preparado? Que no joder, que nunca estamos preparados.

     No estamos preparados ni para lo bueno, qué vas a estarlo para lo malo. "Preparado", es decir, ya dispuesto para. Para nada. Que te digo que nunca se está preparado para asumir cosas que se ven venir. Resulta que parece que tienes veinte diotrías en cada ojo que hace que veas de un borroso que te cagas. Pero como si fuese efectivo, miramos para el otro lado. Creemos en hadas, en dioses, en duendes y en milagros. Para nunca así mirar lo que la realidad impone, lo que juega, porque odiamos perder. Todo el mundo odia perder, y ella siempre gana.


miércoles, 28 de septiembre de 2016

Aún pienso en esa noche

 
General 1920x1080 stars galaxy Sombrero Galaxy    

     Aún pienso en esa noche,
Donde no existían intervalos de tiempo,
De repente, fallecieron.
Los minutos no encontraban las horas,
Y los segundos se convirtieron en los latidos de tu corazón.

     Aún pienso en esa noche,
Me pregunto si mi mención será verídica,
En absoluto sentí algo otrora.
Las caricias en mi espalda,
tus dedos entre mi pelo,
tu abrazo constante.

     Aún pienso en esa noche,
Donde la receta de comprimidos eran tus labios sin firmar.
Cosquillas en mi historia;
respetada, querida y cuidada por ti.

     Aún pienso en esa noche,
Cúmulo de buenas sensaciones.
Explosivas.
Y ahora te miro y me pregunto
¿Cuándo de nuevo?
¿Cuando puedo volver a ti?

jueves, 22 de septiembre de 2016

Ohana




Vengo de un mundo lleno de amor.
Un mundo de protección y cariño.
Alguna que otra bronca. Merecida. Merecidísima.

Vengo de una infancia peculiar.
Con sello en la frente de lo poco común.
Vengo de strikes y de hack ticks,
De saber qué era perder para empezar a saber qué era ganar.

Vengo del entendimiento de Internet,
De libertad y horas invertidas consentidas.
Vengo de un hogar extraño, pero de ambiente cálido y buen olor.
De valores que me han hecho ser como soy.

Vengo de soluciones, de "no pasa nadas", de comprensión y del deseo de cada noche de tener "buenas noches".
Vengo del mundo de loquequierolotengo, pero dando lo que tengo, y lo que quiero. Compartiendo.

De decir que mi hermana es ARQUITECTA porque en mayúsculas tiene más valor. 
Mi padre el Rey de un Imperio y mi madre la que nos sostiene a todos.

Vengo de un mundo gatuno y perruno cuyo sinónimo no es otro que el de lealtad.
No creo en la suerte. Vengo de gente grande.

Vengo de papá y mamá.

domingo, 11 de septiembre de 2016

Justifica tu respuesta

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     Hace tiempo que miraba al horizonte y no veía nada más que una fina línea. Hace tiempo que sentía que no importaba cuánto, cómo ni por dónde caminase, que seguía estando igual de lejos. Fijarse objetivos imposibles harán que termines con acciones imposibles y mientras, obcecado y reticente miras hacia el frente, y no te das cuenta de todo lo que existe a los lados, no sabes dónde pisas, si es tierra, césped o asfalto, porque te da igual, es que ni siquiera te has parado a pensarlo.
Y a veces, sólo a veces, hace falta un poco de la llamada cordura para parar y observar tu reloj que indica las y cuarto; que igual el reloj no solo mide el tiempo, sino también enseña hacia dónde mirar, por eso soy más de manecillas que de digital.

     Ahora, si tengo que mirar hacia algún lugar infinito, incalcanzable, miro al cielo. Allí no parece que haya ningún precipicio y además, no sé quién lo pinta pero debe ser un artista. Y las estrellas... ¿quién las habrá puesto ahí arriba? Ya no miro el reloj, el cielo me dice qué hora es, ese señor que lo pinta y lo pone de otro color ayuda a que sepa cuándo he de irme a casa. Donde ya me sé el camino.
No me llaméis aburrida por hacer siempre lo mismo. Que igual se abren caminos, pero no de los que han de ser andados sino pensados, de esos importantes, de los que te abren la mente y te llevan a respuestas posibles. Preguntas cortas, de las que sabes contestar, donde no da el resultado final decimal. Porque si dá, ya pensamos que lo tenemos mal. 

No quiero responder a preguntas imposibles porque siempre he odiado el justifica tu respuesta.





domingo, 7 de agosto de 2016

De colores



Érase una vez unos peces de colores. Decían que su suerte se podía ver con unos ojos verdes, llenos de bondad y sabiduría, de esplendor y encantamiento. Ella cada noche los miraba convencida de que todo saldría bien. Se metía en la cama y daba un suspiro, no había nada que le pudiera parar nunca, y parecía que la palabra ayudar era el regalo de su vida.

Afable y verdadera. Así era.

A veces negaba su buen corazón, pero los peces le recordaban su suerte, o mejor dicho, cómo brillar. Siempre llevaba un zafiro en su interior, aunque ahora estuviese vivo, otrora sin latir.

Mente sana donde las haya. Agua fría de manantial. Noche de paseos bajo las estrellas. Una mano con la que contar.

martes, 12 de julio de 2016

Me llamo Realidad


Amaneces tres veces.

Hola, me llamo Realidad y vengo a decirte algo que ya comprendes. 
Hay que elegir. Elige. Sí o no, porque no hay otra opción. 
Aunque está la de que me abraces y de repente lo sepa,
o la de tirar una moneda al aire y de repente, faz. 
No espero en las aceras de la suerte,
pero sí en el lapso del lanzamiento. 

Sí. Cara. Accedo. 
Me obligaron tus abrazos,
el sentir del no sentir,
el encontrarme en la orilla de tus ojos,
en el adiós de tu corazón.

La Realidad me vino a ver para decirme que alguien sube al cielo mientras yo me anclo en el suelo.
De necios es negar que fuiste como el acero, pero con pelo.
A pesar de todo, te dejaste hacer,
y haciendo, te vino a buscar un afable fin. 
Buen animal.
Nunca es buen día para elegir, ni para morir.
Aunque siempre es buen día para aceptar.






jueves, 30 de junio de 2016

Sentimientos


El color del Sol se mezclaba con el azul cielo y te hacía sentir un sin fín de sensaciones llenas de escalofríos y pensamientos.
Era ahí cuando sentías que la incongruencia de tu pensar también existía en la naturaleza. Un cambio drástico de pensar. Un cambio drástico de color, cuyo lugar donde se juntan es más oscuro que el color anterior y posterior, más oscuro que sentimientos.

En ese momento se reflejaban en mi pupila mis propios pensamientos. Pensamientos reflejados en color. Pensamientos fríos, pensamientos ardientes, pensamientos efímeros, pensamientos inalcanzables... Como las nubes. Que no se pueden tocar. A donde nunca puedes llegar, tan solo estar y traspasarlas.

Es ahí cuando me di cuenta que no puedes coger lo que se te escapa entre los dedos. Tan solo puedes verlo de lejos, desde otras perspectivas, desde otros lugares. Puedes imaginar y sentir que una imagen representa tus sentimientos más profundos, puedes no hacerlo y perderte cómo lo que ves puede representar lo que eres.

Siempre me gustaron las nubes y quise acariciar los cielos. Ahora sé que es imposible porque la edad hace que se vaya el pensar mágico, donde soñabas con volar. Ahora sé que solo puedo observar y que no puedo acariciar los cielos... Tan solo mirarlos y sentir que no sé de qué formo parte, pero que hay veces que parece que se comunica conmigo.

martes, 17 de mayo de 2016

Sinfonías


Un pequeño suspiro que te hace despertar, 
abriendo las hojas de un nuevo día, 
que no tiene por qué ser bueno, 
que no tiene por qué ser malo, 
pero que tiene que ser.
Y te levantas con pájaros en la cabeza, 
tu pelo es el nido de ellos; 
será de la guerra en la cama,
de sueños de lucha.

En la pupilas se nota el silencio del alma,
que igual tiene voz,
pero que igual tampoco se escucha,
que no quiere decir que no exista. 
Tus pies andan por el pasillo, 
tu mente es fría y no pareces pensar nada... 
y como si todo pasa la mañana, 
fríamente calurosa, 
puede que llena de ansiedad.

Estás cansada de mirar al suelo,
tus zapatillas incluso pueden llegar a hablarte,
solo tú las escuchas. 
Tu mirada se pierde en el fondo de un lago,
o en el bosque de hojas caídas,
o en el Universo, 
donde todo está en silencio,
donde no explosiona nada, 
donde nada hace ruido. 
¿Necesitas ruido? ¿Necesitas fuego?

Creo que necesitas oxígeno,
date otros suspiros,
acompáñate en el desierto frío.

Frío, calor...
Abrazo como templanza en forma de endorfinas,
con pilares y tejados donde alguien se convierte,
durante los segundos que quieras, en tu hogar.
E igual tus parcas palabras harán salir de tu mente el Universo del silencio,
tus zapatillas de colores,
dejas el bosque y sales del lago.

Ahora tienes el pelo mojado,
sientes el ruido,
el fuego te quema y te das cuenta de que a la izquierda hay un cuadro en la pared que ha esperado toda la vida a ser mirado con ojos como los tuyos.

¿Oyes la sinfonía?
No sé qué es,
no sé cómo se llama,
las sinfonías nunca son malas. 
Síguela.

viernes, 6 de mayo de 2016

Efecto difuminado



En lo más profundo de su corazón,
habitaban las flores más bonitas del Reino de Corazones.

Ella no quería verlas, se daba la vuelta buscando un rincón donde apaciguar su soledad. Lágrimas caían en tierra oscura, y no había voz que quisiera oír ni escuchar. Creía gustarle la melodía del silencio.

Un día, entre la oscuridad del reino, un hombre de arrugas marcadas determinadas por su edad, le tocó el hombro y dijo:          - "¿Qué haces aquí tan sola, en el Reino de Corazones, donde las flores son nuestra alegría, felicidad y también nuestra compañía?"
- "No quiero ni alegría, ni felicidad. Tampoco compañía. Prefiero estar aquí, mis lágrimas marchitarían las flores y desaparecería el Reino." Respondió ella.

El viejo sonrió y levantándose, añadió:
- "¿Sabes de dónde sale lo más valioso de nuestro reinado? De lágrimas valientes pertenecientes a luchas internas, de la calma y la paciencia que eso exige y de ojos esmeralda llenos de esperanza. 

Cuando éste se fue, ella se fijó en la tierra que pisaban sus fríos pies;
estaba lleno de flores.





                                                                                         Para aquellas personas que usan el efecto difuminado

domingo, 1 de mayo de 2016

A las madres



Para las madres,
que nos dieron cobijo,
cuando no teníamos formados ni pies,
y éramos todo corazón.

Para ellas,
aquellas alfareras,
que se llenaban las manos de barro
cuando iban a la guerra.

Para las hechizeras,
por los ¡cómo vaya y lo encuentre!,
y lo encuentran.
Claro que lo encuentran.

Aquellas guerreras,
que fueron a la lucha sin pensar,
lo trágico del qué pasará
y volvieron satisfechas y orgullosas.

Para las que intuyen sin mirar,
y las que no lo saben lo sabrán,
y las que saben...
magia recia.

Para las del tiempo,
que te dicen que hace frío,
te dan un beso para el camino,
y te dicen: avísame si no vienes, hijo.

Las que usan un sólo dedo
para el tema del whatsappeo,
te dicen que no saben que han tocado,
y tú... te ríes: y en un minuto, solucionado.

Para las que no saben ni qué asignaturas tienes,
pero aún así te preguntan.
Y cuando te haces mayor,
te siguen dando las buenas noches.

Para las que nos tuvieron dentro,
y también fuera.
A la que le hinchamos la barriga,
y les dimos un dulce tormento.

De quien fardamos cuando no nos oyen,
a quien echaremos de menos,
a quien jamás nos fallará,
para ellas: mamás.




lunes, 25 de abril de 2016

Simple



Igual es solo eso
y no hay que buscar nada,
igual en lo simple está lo que manda.
Igual una mirada sí que vale algo más que mil palabras, o un dibujo más que un cuento de hadas. Igual es cierto que si no buscas algo lo encuentras, pero aún así no paras de contar, aunque te tires toda una eternidad.

Igual quien no arriesga es cierto que no gana, que la respuesta está en uno mismo y no en palabras de alguien que en realidad no dice nada.
Igual el que ve colores, los siente. 
Y no hace falta explicar sentimientos, ni defectos. Que la simpleza de esto, requiere solo el pintar, y observar lo hace existir.



miércoles, 20 de abril de 2016

Pequeño animal



Vuela, y que tus alas corten el viento.
Siente así lo que eres, pequeño animal,
vive lo que todo el mundo quisiera vivir,
siente esa libertad que solo tú puedes alcanzar.
Toca el cielo sin morir,
atraviesa las nubes de algodón.
Cuando quieras toca el suelo,
es hora de aterrizar,
pequeño animal.
Tu piar me hace sentir,
tus patitas en la rama,
y vuelves a volar, libre.
Vuela libre, pequeño animal,
nadie alcanzará tu sentir,
nadie te alcanzará.
Siempre serás eterno,
el cielo te cuidará.

viernes, 15 de abril de 2016

Déjame decirte.



Buena consejera,
déjame decirte que con miradas te entiendo,
y que tu sonrisa es como una fiesta donde invitas a todos el mundo.
Déjame decirte lo bien que haces,
y deshaces,
lo bien que vas,
lo genial de tu pensar,
de tu sentir,
de tu ser.
La que siembra sensatez pero tiembla de inseguridad...
Amiga, cuando dejes de temblar,
te darás cuenta de todo lo que eres para el mundo.
Confía, lucha, ríe, llora... y si te caes,
no te levantaré, 
me tumbaré contigo.
Y si tocas el cielo, te veré, y siempre pensaré:
"Qué suerte tuve de conocerte".


Gracias, Blanca.



sábado, 2 de abril de 2016

Cuento tibetano - Corazón roto.



Había una vez...

Una leyenda tibetana asegura que en una pequeña aldea de la meseta, sus pobladores tenían el poder de ver el corazón de las personas. Un día, un hombre joven, proclamó que él poseía el corazón más hermoso de toda la comarca.

Una gran multitud se congregó a su alrededor y todos admiraron y confirmaron que su corazón era perfecto, pues no se observaban en él máculas ni rasguños.

Sí, coincidieron todos que era el corazón más hermoso que hubieran visto. Al verse admirado el joven se sintió más orgulloso aún, y con mayor fervor aseguró poseer el corazón más hermoso de todo el vasto lugar...

De pronto, un anciano se acercó y dijo:
-"¿Por qué dices eso si tu corazón no es, de ninguna manera, tan hermoso como el mío?"

Sorprendidos, la multitud y el joven miraron el corazón del viejo y vieron que, si bien latía vigorosamente, éste estaba cubierto de cicatrices y hasta había zonas donde faltaban trozos, y estos habían sido reemplazados por otros que no encajaban perfectamente en el lugar, pues se veían bordes y aristas irregulares. A su alrededor, es más, había lugares con huecos, donde faltaban trozos profundos.

La gente no comprendía al anciano.
-"¿Cómo puede él decir que su corazón es más hermoso?", pensaban.

El corazón del anciano era un conjunto de cicatrices y de dolor. El del joven, en cambio, era inmaculado. Comprendiendo que lo estaban tomando casi como un loco, el anciano dijo:

-"Es cierto, tu corazón luce perfecto, pero, mira, cada una de mis cicatrices representa una persona a la cual entregué todo mi amor. Arranqué trozos de mi corazón para entregárselos a cada uno de aquellos que he amado. Muchos, a su vez, me han obsequiado un trozo del suyo, que he colocado en el lugar que quedó abierto. Hubo oportunidades en las cuales entregué un trozo de mi corazón a alguien, pero esa persona no me ofreció un poco del suyo a cambio, de ahí quedaron los huecos."

La  gente del pueblo lo miraba asombrados. El anciano prosiguió:

-"Dar amor es arriesgar, pero a pesar del dolor que esas heridas me producen al haber quedado abiertas, me recuerdan que los sigo amando y alimentan la esperanza de que algún día, tal vez regresen y llenen el vacío que han dejado en mi corazón. ¿Comprendes ahora lo que es verdaderamente hermoso?"

El joven permaneció en silencio, lágrimas corrían por sus mejillas. Se acercó al anciano, arrancó un trozo de su corazón joven y hermoso y se lo ofreció. El anciano lo recibió y lo colocó en su corazón, luego a su vez arrancó un trozo del suyo, ya viejo y maltrecho y con él tapó la herida abierta del joven.

La pieza se amoldó, pero no a la perfección, al no haber sido idénticos los trozos, se notaban los bordes.

El joven miró su corazón, que ya no era perfecto, pero lucía mucho más hermoso que antes, porque el amor del anciano fluía con fuerza en su interior.



Por enseñarme tantas cosas.

martes, 15 de marzo de 2016

Puede ser

Puede ser que mis pensamientos no tengan sentido, 
que no tengan lógica y que no tengan solución. 
Puede que falte una incógnita y que necesite protección. 
Puede ser que los susurros vengan a visitarme por las noches... 
y también se hayan acostumbrado a visitarme por los días, 
convirtiendo mis noches en sueños y mis días en pesadillas.

Puede ser que nadie entienda mi pensar, 
o que se rían al contar que no soy más que una mota de polvo que ni siquiera roza el suelo y que lleva el viento, 
a veces tan alto que hace frío y quiero abrigo, 
aunque sea solo el de las sábanas de mi cama. 
Puede ser que todo sea por algo, 
que algo sea por todo, 
o que nada pueda ser.

lunes, 7 de marzo de 2016

Felicidad



A menudo encuentro gente que plantea el hecho de llegar a un punto inexistente como es el de la felicidad. Están empeñados en eso, como si se tratara de una constante que no puede variar y que se mantiene en el tiempo como se mantiene la luz mientras dura el sol.
La felicidad no es una constante, no es una linea en lo alto que podamos alcanzar y de la que nunca bajaremos. No es un tren que se coge y que te lleva a algún lugar diferente al mundo en el que vivimos.

La felicidad son momentos, instantes, que pueden encontrarse en el cobijo de un abrazo, de una sonrisa, en la voz de otra persona subyacente de una conversación interesante al ras del suelo de Madrid. También en la soledad, de vez en cuando, donde puedes dejar a tus pensamientos volar, y que se enreden entre los árboles, que suban hasta las nubes y que vuelvan porque ahí arriba hace frío.

La gente tan obcecada en encontrar una felicidad de mentira que por alguna razón nos han dicho que existe, cuando puede que su vida esté compuesta por pequeños momentos que ya les hacen felices. Pero no se dan cuenta, porque quieren la constante, lo imposible, lo inalcanzable. Y nunca se sacian, nunca será suficiente. Porque el ser humano parte de una avaricia amarga que hace marchitar hasta la más viva flor allá por donde vayan sus pies.

"Cuídate", "piensa en ti", "tú eres lo primero"... ¿qué clase de consejos son esos cuando solos, no podemos ser y no seremos? Que alguien me explique cómo la gente puede alcanzar determinados puntos de felicidad pensando solo en ellos mismos. 
La vida está compuesta de cosas importantes que te hacen sentir dentro del mundo o fuera de este. Lo más importante son esas cosas, las que compartes con otra gente y las que te llenan de sentimientos. 
Solos..., a ratos, 
supongo.

sábado, 27 de febrero de 2016

Taare zameen par



Vengo con una película de las que siempre me hacen pensar en el mundo en el que vivimos, donde el ser diferente (y diferente no es mejor), es sinónimo de burlas, malos tratos, depresiones, frustración y al fin de cuentas, sufrimiento.
Lamentablemente, hay muchas situaciones así que, si bien en la película se puede ver como se produce un cambio y un sinfín de emociones, en la vida real esto no es tan fácil.
Todo esto no quita que no me haya gustado, pues al verla, siempre dará esperanza o simplemente ganas de cambiar algo, aunque sea aportar tu granito de arena y llevarte hacia la motivación y formarte para poder ayudar a niños con las dificultades que, por ejemplo, se pueden ver en la película.

En realidad, se puede criticar la posición de los padres, pero no dejan de ser unos padres con una gran frustración que no toleran y que ya no saben lo que hacer para que su hijo, asumiendo conductas hasta impropias de él, sea un niño capaz de seguir las lecciones de la escuela sin problemas.
El no saber, la desinformación, la poca tolerancia a la frustración, son cosas que están a la orden del día y que se puede observar al visualizar la película. La crítica fácil va antes del entendimiento, porque ¿a quién le importa cómo se pueda sentir un niño? La película hace que te plantees que existe gente buena por el mundo. No todo es blanco. No todo es negro. La llegada del profesor suplente hace explotar las grandes cualidades de Ishaan.

Esta película transmite tantas emociones que bajo mi punto de vista te hace empatizar tanto que es imposible no recurrir a una comparación sobre tu propia vida y la de Ishaan. Pues creo, o al menos en mi caso, que todo el mundo tiene alguien al que agradecerle algo. A todos nos han “salvado” alguna vez o así lo hemos sentido.
Ishaan por su parte, nos sorprende con una gran sonrisa en los brazos del profesor que nunca olvidará.