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Entradas

Mental Disorder

                                         Siempre me acuerdo de tí cuando menos tengo que acordarme, Llevas conmigo mucho tiempo y cada vez pesas más. Parece que la gente no lo entiende ¿verdad? Que eres un mal bicho del campo, Y piensan que puedes saltar en cualquier momento. Es cierto. Hay un montón de rocas aplastándonos, Con suerte conseguimos respirar, Sí, he dicho con suerte. La suerte de tener un pequeño hueco donde coge nuestro presente, Nuestra familia, nuestros amigos... Hay un montón de rocas encima de nosotras,  En todos estos años he aprendido que no importa cuántas tengas encima. No tardarás menos en salir de ahí, Tampoco vendrá nadie a rescatarte Porque no pueden. Es cierto. En las rocas a veces se pasa frío ¿no es así? Y te dices, “joder, con lo a gusto que estaba ayer” De repente; frío. No lo entiendes, no lo e...

Educación

“Un lobo educado entre personas, sigue siendo un lobo. Un niño entre lobos, se comporta como un lobo.”                                           Un niño se comportará como un lobo, pero no cubrirá sus necesidades de ser humano como tal, teniendo carencias porque no es de la misma especie. Si educamos a un lobo o cualquier otro animal, le proporcionamos comida, refugio, y con eso tiene suficiente, nunca llegará a adquirir capacidades humanas dado que su cerebro no está desarrollado para ello. Los lobos no educan, el niño aprendería por imitación al verlos, quedándose estancado en sus capacidades básicas de supervivencia.

Siddhartha

                                                                     No soy mucho de creer. Si ni siquiera creo en mi... ni hablar de religiones que, si bien respeto, no logran despertarme nada. Soy de dar oportunidades porque creo que todo lo merece y viniendo de ti, la curiosidad que me suponía leer cada párrafo era lo más emocionante que me podía pasar estos días. No entiendo demasiado de literatura. Si algo es bueno o es malo para mi tendrá que partir de lo mucho o poco que me haya entretenido y enseñado. La historia es bonita y profunda, tan profunda que, sin tener ningún tipo de creencia, me toca el alma. Después de leerlo no es que mi visión del mundo haya cambiado, pero me ha hecho sentir, y es que muchas veces siento que no tengo corazón y que no estoy viva, pero un escalofrío con la palabra es...

Nothing

Otra vez, como siempre, te presentas fría y yo... inconsciente. Me miras raro,  tanto que no sé qué quieres, te metes en mí y adquiero tu mirada, que... no es lo más bonito del mundo. ¿Y qué haces con el tiempo? ¿Por qué lo acompañas con mis sentimientos? Para ya, das miedo. A veces te ponen en un pedestal, pero no saben que estás encerrada en algún sitio, en algún lugar. ¿Dónde estás? Porque duele estar sin ti, mi voz se agota, mis pasos van lentos. No lo entiendo. A veces no puedo pensar, un bucle me hace girar, me mareo y... Sin voz. A veces soy mi cárcel, a veces soy el viento, a veces soy la lluvia. ¿Otra vez yo? ¿Otra vez me toca a mi? Quien pudiera perderse, para así encontrarme. Encontrar.  Probablemente nadando entre barro, ahogada entre hojas. Alas rotas. Encontrar, Una llave, Una puerta, O un corazón. Encontrar un abrazo, buscar una sonrisa perdida, perdernos, llegar al sol que, por si no lo sabíais, ahora tie...

El hombre en busca de sentido

                                          En primer lugar, es un impactante y recomendable libro para leer. Esta obra, cuenta cómo es la vida en un campo de concentración desde la perspectiva de un psicólogo, Viktor Frankl, pues es este el que lo escribe. Personalmente me ha chocado su forma tan real de contarlo. Es un tema que tengo un gran interés en él, he visto películas, he leído libros, pero ninguno como este. El síntoma característico de la primera fase en un campo de concentración es el shock inicial. Las condiciones, el no saber, en definitiva, algo profundamente duro por la incertidumbre de la situación. Llama la atención como los reclusos se terminaban acostumbrando, y es donde el prisionero, en esta primera fase del shock, perdía el temor a la muerte. Se reflejaba apatía que a lo único que llevaba era a una muerte emocional. La muerte emocional es muy dura, es vi...

Fuego

                                                  No pienso en lo que escribo. Tan solo pongo mis dedos en el teclado, o mi bolígrafo en la mano, y mis manos se mueven. Escribo como si no hubiese un mañana, como si el tiempo no existiera, como si tuviera toda la vida, como si tuviese muchas cosas que contar pero pocas cosas que decir. Soy yo.  Escribo cosas que siempre siento, buenas o no,  no me refiero a su praxis. Vengo a escribir de las manos frías, de labios cortados, de nariz roja... Vengo a escribir de que tus manos siempre calientan las mías, que no sé cómo lo haces, pero si me arrimo a ti pareces una estufa y es como estar delante de una chimenea leyendo tu libro favorito.  Siempre pendiente de mis manos, que siempre están frías, siempre pendiente de calentarlas.  Te pareces al fuego...

Barullo

Este tiempo te incita hacia esa melancolía. Hasta las hojas se deprimen, se caen contigo. Una y otra vez en el abismo del no sentido, donde piensas que haces pie. Porque al final te caes.  Al final siempre caemos.  "Este año no me gastaré tanto dinero", antes de acabar la frase ya le estás dando a comprar, porque Internet nos da muchas facilidades pero nos quita mucha vida. Y pasta. "No volverá a pasar", eso no te lo crees ni tú. Pasará cien veces y solo te creerán cuando dejes de decir esa estúpida frase que sale de tu boca con una voz más bien suave. "Este año empezaré a estudiar al día", aunque antes, un ratito en el Facebook, que no hace daño a nadie. Y así una y otra vez, hasta que, al final, te meten droga legal por las venas porque no puedes soportar caer, como la mayoría del mundo soporta, como la mayoría del mundo vive. ¡Estudia! ¡Ten amigos! ¡Sal de fiesta! Agh. Estudiar...  ¿Amigos? Si tienes pocos porque ...