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Me llamo Realidad

Amaneces tres veces. Hola, me llamo Realidad y vengo a decirte algo que ya comprendes.  Hay que elegir. Elige. Sí o no, porque no hay otra opción.  Aunque está la de que me abraces y de repente lo sepa, o la de tirar una moneda al aire y de repente, faz.  No espero en las aceras de la suerte, pero sí en el lapso del lanzamiento.  Sí. Cara. Accedo.  Me obligaron tus abrazos, el sentir del no sentir, el encontrarme en la orilla de tus ojos, en el adiós de tu corazón. La Realidad me vino a ver para decirme que alguien sube al cielo mientras yo me anclo en el suelo. De necios es negar que fuiste como el acero, pero con pelo. A pesar de todo, te dejaste hacer, y haciendo, te vino a buscar un afable fin.  Buen animal. Nunca es buen día para elegir, ni para morir. Aunque siempre es buen día para aceptar.

Sentimientos

El color del Sol se mezclaba con el azul cielo y te hacía sentir un sin fín de sensaciones llenas de escalofríos y pensamientos. Era ahí cuando sentías que la incongruencia de tu pensar también existía en la naturaleza. Un cambio drástico de pensar. Un cambio drástico de color, cuyo lugar donde se juntan es más oscuro que el color anterior y posterior, más oscuro que sentimientos. En ese momento se reflejaban en mi pupila mis propios pensamientos. Pensamientos reflejados en color. Pensamientos fríos, pensamientos ardientes, pensamientos efímeros, pensamientos inalcanzables... Como las nubes. Que no se pueden tocar. A donde nunca puedes llegar, tan solo estar y traspasarlas. Es ahí cuando me di cuenta que no puedes coger lo que se te escapa entre los dedos. Tan solo puedes verlo de lejos, desde otras perspectivas, desde otros lugares. Puedes imaginar y sentir que una imagen representa tus sentimientos más profundos, puedes no hacerlo y perderte cómo lo que ves puede representar ...

Sinfonías

Un pequeño suspiro que te hace despertar,  abriendo las hojas de un nuevo día,  que no tiene por qué ser bueno,  que no tiene por qué ser malo,  pero que tiene que ser. Y te levantas con pájaros en la cabeza,  tu pelo es el nido de ellos;  será de la guerra en la cama, de sueños de lucha. En la pupilas se nota el silencio del alma, que igual tiene voz, pero que igual tampoco se escucha, que no quiere decir que no exista.  Tus pies andan por el pasillo,  tu mente es fría y no pareces pensar nada...  y como si todo pasa la mañana,  fríamente calurosa,  puede que llena de ansiedad. Estás cansada de mirar al suelo, tus zapatillas incluso pueden llegar a hablarte, solo tú las escuchas.  Tu mirada se pierde en el fondo de un lago, o en el bosque de hojas caídas, o en el Universo,  donde todo está en silencio, donde no explosiona nada,  donde nada hace ruido.  ¿Necesitas ruido? ¿Necesita...

Efecto difuminado

En lo más profundo de su corazón, habitaban las flores más bonitas del Reino de Corazones. Ella no quería verlas, se daba la vuelta buscando un rincón donde apaciguar su soledad. Lágrimas caían en tierra oscura, y no había voz que quisiera oír ni escuchar. Creía gustarle la melodía del silencio. Un día, entre la oscuridad del reino, un hombre de arrugas marcadas determinadas por su edad, le tocó el hombro y dijo:          - "¿Qué haces aquí tan sola, en el Reino de Corazones, donde las flores son nuestra alegría, felicidad y también nuestra compañía?" - "No quiero ni alegría, ni felicidad. Tampoco compañía. Prefiero estar aquí, mis lágrimas marchitarían las flores y desaparecería el Reino." Respondió ella. El viejo sonrió y levantándose, añadió: - "¿Sabes de dónde sale lo más valioso de nuestro reinado? De lágrimas valientes pertenecientes a luchas internas, de la calma y la paciencia que eso exige y de ojos esmeralda llenos de esperanza.  Cu...

A las madres

Para las madres, que nos dieron cobijo, cuando no teníamos formados ni pies, y éramos todo corazón. Para ellas, aquellas alfareras, que se llenaban las manos de barro cuando iban a la guerra. Para las hechizeras, por los ¡cómo vaya y lo encuentre!, y lo encuentran. Claro que lo encuentran. Aquellas guerreras, que fueron a la lucha sin pensar, lo trágico del qué pasará y volvieron satisfechas y orgullosas. Para las que intuyen sin mirar, y las que no lo saben lo sabrán, y las que saben... magia recia. Para las del tiempo, que te dicen que hace frío, te dan un beso para el camino, y te dicen: avísame si no vienes, hijo. Las que usan un sólo dedo para el tema del whatsappeo, te dicen que no saben que han tocado, y tú... te ríes: y en un minuto, solucionado. Para las que no saben ni qué asignaturas tienes, pero aún así te preguntan. Y cuando te haces mayor, te siguen dando las buenas noches. Para las que nos tuvieron dentro, y también fuera. A ...

Simple

Igual es solo eso y no hay que buscar nada, igual en lo simple está lo que manda. Igual una mirada sí que vale algo más que mil palabras, o un dibujo más que un cuento de hadas.  Igual es cierto que si no buscas algo lo encuentras, pero aún así no paras de contar, aunque te tires toda una eternidad. Igual quien no arriesga es cierto que no gana, que la respuesta está en uno mismo y no en palabras de alguien que en realidad no dice nada. Igual el que ve colores, los siente.  Y no hace falta explicar sentimientos, ni defectos. Que la simpleza de esto, requiere solo el pintar, y observar lo hace existir.

Pequeño animal

Vuela, y que tus alas corten el viento. Siente así lo que eres, pequeño animal, vive lo que todo el mundo quisiera vivir, siente esa libertad que solo tú puedes alcanzar. Toca el cielo sin morir, atraviesa las nubes de algodón. Cuando quieras toca el suelo, es hora de aterrizar, pequeño animal. Tu piar me hace sentir, tus patitas en la rama, y vuelves a volar, libre. Vuela libre, pequeño animal, nadie alcanzará tu sentir, nadie te alcanzará. Siempre serás eterno, el cielo te cuidará.