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Entradas

Fui, soy.

Fui persona que miraba trucos de magia y practicaba, pensando, por mi maldita impaciencia, que me saldrían perfectos a la primera y así podría sorprenderme y decir: ¡Lo has logrado Estela, haces magia! Fui persona entregada a la competición, mi corazón siempre palpitó con fuerza para "llegar a ser", me estanqué en el intento. La fuerza entró en quiebra y el intento lo embargaron.  Fui persona necia e ingrata,  benévola y dependiente, injusta y vacilante. La juventud es una enfermedad que se cura con los años, dijo un tipo importante con barba y sombrero. Una dolencia que deja estela y me deshace... pues fui todo eso, y en este momento: nada. Más que de un pedazo de cacho de trozo de carne se siente cada persona, perteneciente al mundo que destruimos cada día, orgullosos y merecedores se ven de vivir aquí, de ser.  Y yo... que ya fui muchas cosas, dejo de ver y me pregunto qué soy; Ojos de mar con sabor a tranquilidad, labios deshidratados y pe...

The owl.

Ausencia de universo entre tanto árbol, con el descenso de la estrella nace un aire frío perpetrando un sentimiento de soledad que aún sin sentirlo, se encuentra. A veces terreno pedregoso, otras fango en el camino. Camino, transito, deambulo. Resbalo ante cualquier acantilado y el viento empuja, haciendo desvanecer un cuerpo; Cae, rueda, solloza. Un búho despliega sus alas, osado como siempre, sabio como ninguno, mágico como nada. Dejando una pluma interviene en el alivio: curación. Cuidadoso redentor, Poderoso.

Mala poesía

No puede existir lugar más seguro que tus brazos  donde el tiempo es efímero, donde la oscuridad de la noche va conexa a abrazos, y los abrazos adheridos a escalofríos. Es ahí donde vuelo sobre el poder de tu razón, y llego a la locura con el sonido de tu voz. O con tu silencio. El viento accede en la madrugada y me hace anhelarte, roza mi piel, siembra la calma entre tanta insania, y siento el recio latir de mi corazón. No hay droga que irradie el recorrido de mi vida, tan solo tu presencia, o tu risa. Tus caricias. Ni siquiera comprimidos recetados, que me llevan a otros mundos donde sobrevivo sin ti.

Miedo.

Ese jodido sentimiento se apodera de nosotros cada vez que cruzamos esa ralla que escapa los límites de nuestro llamado hogar. El pie te tiembla y te sientes extraño, fuera de ti. Un pie ya es suficiente para sentir el frío que hace fuera, frío al que no acostumbras. Vuelves a retirar el pie, quieres estar en tu zona de confort porque ahí es donde estás a gusto... dando de comer a tu miedo mientras logra convencerte de que donde estás, es un lugar seguro para tu mente y tu cuerpo. Parece que tu mente es finita, que comienza en lo que crees que eres y acaba en ese indeseable miedo. Miedo hacia tu propia persona. Miedo a mirarte. Miedo ante espejos y reflejos. Miedo ante palabras verdaderas o ante falsas verdades. Miedo al fracaso y también miedo al éxito. Miedo a caer y miedo a levantarte por si vuelves a herirte; es cierto, es más cómodo quedarse en el suelo. Sentimiento profundo que te impide hacer cosas y que controla tu mente, dejando de lado lo que somos y mostrando lo...

Secretos.

Te desnudas; puedes sentir que cada centímetro de tu piel se congela con suavidad y sutileza. Estás fría. Estás en ningún sitio. No estás estando. Y es raro, tan raro como sentir que alguien te está mirando pero sin querer mirar.  Respiras; te has mirado miles de veces pero sientes que esta vez es diferente. Ahora no eres capaz de mirarte. Hablas pero no recuerdas qué dices. Escuchas pero sólo oyes murmullos que retumban en tu cabeza una y otra vez. Sigues respirando. Ahora alguien más ha visto tus secretos y probablemente te hayan recorrido con la mirada una y otra vez mientras tú estabas intentando no estar estando, o estando sin estar. No existe más valentía que la de desnudarse ante alguien... y desnudarse no tiene que significar quitarse algo sino mostrar lo que nadie ha visto. Mostrar un secreto. Dejarlo libre y volverlo a guardar: primer paso, dejarlo libre y no guardarlo nunca más: segundo. Mostrar un sentimiento oculto, darle sonido con tu voz. Darle forma,...

La inexistencia de la libertad.

Definamos libertad  como realizar algo por tu propia voluntad y asumir las consecuencias del mismo. Alguien es libre de ir a trabajar o no, pero si no va no tendrá dinero... ¿es  entonces plenamente libre? "En otras palabras, aquello que permite a alguien decidir si quiere hacer algo o no, lo hace libre, pero también responsable de sus actos en la medida en que comprenda las consecuencias de ellos." Y después de esa frase he llegado a una conclusión. Soy libre y a la vez no lo soy. No es libertad si algo es una necesidad, si algo te controla. Añadamos otro término:  ¿L ibertad  o coacción? Nadie pone una pistola en la cabeza a nadie y dice "¡como lo hagas, te mato!" (o sí), pero para mí hay cosas que son más poderosas que ese hecho. Me pregunto si alguien se ha sentido libre alguna vez en su vida, pues solo al nacer nos están limitando, no elegimos nacer, no elegimos el momento ni elegimos en qué condiciones. Pero nacer es un regalo. La...

Odio etiquetar sentimientos.

Me pregunto qué definición puede ser la exacta si hablamos de estar enamorado. ¿Quién fue el loco que dio nombre a un sentimiento tan inmenso e intenso? Qué falta de respeto hacia Cupido hacer algo así, seguro que se enfadaría si existiera.. pues algo así no se puede definir tan solo se puede sentir. Es curioso que la definición de "enamorado" según la RAE sea, simplemente: 1.   adj.  Que tiene amor.  El mundo está lleno de gente, gente que afirma estar enamorada, gente que según la RAE, tiene amor hacia otra persona. Luego están los otros, estos ni siquiera pueden definirlo porque quizá un sentimiento tan profundo no se pueda definir y "simplemente se sabe". ¿Cuántas veces habré escuchado esa frase a lo largo de mi vida?  - Cuando estés enamorada lo sabrás. A menudo pienso si yo sabría definir algo así, incluso si lo he sentido... pues creo que cada individuo tiene una determinada forma de percibirlo. Entonces, llegados a puntos tan inciert...