lunes, 20 de julio de 2015

Miedo.


Ese jodido sentimiento se apodera de nosotros cada vez que cruzamos esa ralla que escapa los límites de nuestro llamado hogar. El pie te tiembla y te sientes extraño, fuera de ti. Un pie ya es suficiente para sentir el frío que hace fuera, frío al que no acostumbras.
Vuelves a retirar el pie, quieres estar en tu zona de confort porque ahí es donde estás a gusto... dando de comer a tu miedo mientras logra convencerte de que donde estás, es un lugar seguro para tu mente y tu cuerpo.

Parece que tu mente es finita, que comienza en lo que crees que eres y acaba en ese indeseable miedo. Miedo hacia tu propia persona. Miedo a mirarte. Miedo ante espejos y reflejos. Miedo ante palabras verdaderas o ante falsas verdades. Miedo al fracaso y también miedo al éxito. Miedo a caer y miedo a levantarte por si vuelves a herirte; es cierto, es más cómodo quedarse en el suelo.

Sentimiento profundo que te impide hacer cosas y que controla tu mente, dejando de lado lo que somos y mostrando lo que no somos. Falta de oxígeno y sudor frío eminente de un calor extraño producido en el interior de tu ser. Te encuentras vacío. ¿Dónde estás? En la inmensidad de la oscuridad, temblando, llorando, solo. Gritas y nadie te escucha, para ti esa ralla es un muro de hormigón imposible de atravesar.

Los que están fuera gritan, pero no puedes escuchar nada. Los sentidos dejan de ser sentidos. Entonces pasa:
"Cuando el miedo domine tu vida, no tendrás vida, solo miedo."

Te armas de valor. El corazón se te encoje y desaparece... cruzas, saltas, trepas. Estás al otro lado. Todo ha pasado... y de repente notas levemente tus latidos, sigues vivo. Cada pulsación es como cada trago de agua teniendo sed. Sed de vida. Sed de ti.


lunes, 13 de julio de 2015

Secretos.


Te desnudas;
puedes sentir que cada centímetro de tu piel se congela con suavidad y sutileza. Estás fría. Estás en ningún sitio. No estás estando. Y es raro, tan raro como sentir que alguien te está mirando pero sin querer mirar. 

Respiras;
te has mirado miles de veces pero sientes que esta vez es diferente. Ahora no eres capaz de mirarte. Hablas pero no recuerdas qué dices. Escuchas pero sólo oyes murmullos que retumban en tu cabeza una y otra vez. Sigues respirando. Ahora alguien más ha visto tus secretos y probablemente te hayan recorrido con la mirada una y otra vez mientras tú estabas intentando no estar estando, o estando sin estar.

No existe más valentía que la de desnudarse ante alguien... y desnudarse no tiene que significar quitarse algo sino mostrar lo que nadie ha visto. Mostrar un secreto. Dejarlo libre y volverlo a guardar: primer paso, dejarlo libre y no guardarlo nunca más: segundo. Mostrar un sentimiento oculto, darle sonido con tu voz. Darle forma, hacerlo real. 

¿Y qué es lo que hay detrás de toda esta ropa que llevamos?
Historias, caricias infinitas, caídas finitas y kilómetros y kilómetros de piel para recorrer con las yemas de los dedos, para sentir y notar, para conocer y conocerte.
¿Y qué es lo que hay detrás de toda esta mente?
Secretos. Solo secretos.

martes, 7 de julio de 2015

La inexistencia de la libertad.





Definamos libertad como realizar algo por tu propia voluntad y asumir las consecuencias del mismo. Alguien es libre de ir a trabajar o no, pero si no va no tendrá dinero... ¿es  entonces plenamente libre?
"En otras palabras, aquello que permite a alguien decidir si quiere hacer algo o no, lo hace libre, pero también responsable de sus actos en la medida en que comprenda las consecuencias de ellos."

Y después de esa frase he llegado a una conclusión. Soy libre y a la vez no lo soy. No es libertad si algo es una necesidad, si algo te controla. Añadamos otro término: 
¿Libertad o coacción? Nadie pone una pistola en la cabeza a nadie y dice "¡como lo hagas, te mato!" (o sí), pero para mí hay cosas que son más poderosas que ese hecho.

Me pregunto si alguien se ha sentido libre alguna vez en su vida, pues solo al nacer nos están limitando, no elegimos nacer, no elegimos el momento ni elegimos en qué condiciones. Pero nacer es un regalo.
La libertad como concepto genérico juega a tener entretenida a la gente, curioso es que todo el mundo la busque pero ¿cómo es posible encontrar algo que no existe?

Si hablamos de personas con algún tipo de trastorno diré que son menos libres aún que los que no lo son. Presos de su propia persona. Y si todos somos presos de una vida y a parte tienes algo en ti que no está bien, ya tienes una doble carga difícil de desprender. Te encadenan al mundo y luego tiran la llave. Ahora... vive y di "soy libre". Podríamos decir que su "libertad" está más limitada que la de los demás en el momento en el cual ya no pueden hacer cosas que todo el mundo hace sin que haya unas consecuencias diferentes, consecuencias que se asumen pero que no se superan.

En cualquier caso siempre podremos ir a alguna parte, gritar e incluso sentir por un instante qué es ser libre. Tras ese ínfimo momento, tendrás que volver a la realidad donde te esperan los problemas, te espera la gente, la supervivencia... te espera tu vida, buena, mala o regular.

"...Hay miles de personas, corporaciones y grupos dedicados a regalar miedo para luego vendernos seguridad, a cambio naturalmente de que les cedamos nuestra libertad." (Esteve, 2010)



lunes, 6 de julio de 2015

Odio etiquetar sentimientos.




Me pregunto qué definición puede ser la exacta si hablamos de estar enamorado. ¿Quién fue el loco que dio nombre a un sentimiento tan inmenso e intenso?

Qué falta de respeto hacia Cupido hacer algo así, seguro que se enfadaría si existiera.. pues algo así no se puede definir tan solo se puede sentir. Es curioso que la definición de "enamorado" según la RAE sea, simplemente:

1. adj. Que tiene amor. 

El mundo está lleno de gente, gente que afirma estar enamorada, gente que según la RAE, tiene amor hacia otra persona. Luego están los otros, estos ni siquiera pueden definirlo porque quizá un sentimiento tan profundo no se pueda definir y "simplemente se sabe". ¿Cuántas veces habré escuchado esa frase a lo largo de mi vida? 
- Cuando estés enamorada lo sabrás.

A menudo pienso si yo sabría definir algo así, incluso si lo he sentido... pues creo que cada individuo tiene una determinada forma de percibirlo. Entonces, llegados a puntos tan inciertos pero tan reales como respirar, solo me queda exponer mi forma de concebir quizá uno de los sentimientos más fuertes del mundo.

Mirar a esa persona y poder sumergirte en su mundo. Comenzar a darte cuenta de que tiene una manchita de otro color característica en el iris izquierdo y que es como admirar una obra de arte, porque para ti ciertamente lo es. ¿Y qué si me llaman loca por poder pasarme horas y horas así?
Abrazar y sentir seguridad, resulta que reconocerías las manos que te rodean y ese olor en cualquier parte del mundo. No tener miedo de nada, ni siquiera de llorar, algo que nos aterra hacer delante de alguien. Y aunque caer pueda estar entre los planes de un futuro incierto... siempre tienes una mano a la que agarrarte así como una mano que dar. 

Y hablar, y escuchar, y mientras haces eso acariciar y dejar que te acaricien. Te das cuenta de que, joder, una sonrisa puede llenarte tanto el alma que cabe la posibilidad de que no necesites mucho más para sentirte bien. Resulta que puedes tener una segunda casa, su corazón. Una segunda almohada, su pecho. Un segundo edredón, su abrazo.

Lo que no sabe la gente es que el amor es como las plantas, que hay que regarlo todos los días. Tampoco saben que querer no implica estar juntos siempre. Querer es también estar separados y mirar a un punto en común. Hay que entender eso, entenderlo muy bien. 
Estar enamorado también implica discutir. En cierta medida es bueno... pero en cierta medida. Si no, no existirían las reconciliaciones... ¿y qué sería del mundo sin ellas? 

Nunca me ha gustado decir que he estado o estoy enamorada de alguien. No me gusta poner etiqueta a miles de pequeñas cosas que me hacen sentir. Y la gente se empeña en etiquetar todo... pero para algunas cosas no tendrían que existir etiquetas, no deberían. Si me preguntas ¿estás o has estado enamorada? no sabré contestar con un sí o no, de hecho ni contestaré. Dame un papel y te mostraré mis sentimientos.

Es importante saber que una pareja siempre tendrá que hacer tu vida más fácil y no lo contrario. Es necesario recordar que lo que en realidad compartes es tu mundo y no tu cárcel, ni la suya, compartes tu felicidad, comparte su felicidad, acto de generosidad mutuo.

No sé qué palabra define qué es lo que he sentido o sentiré, pero siempre estará escrito, eso seguro. Aplicado a todo en esta vida.

Verba volant scripta manent.




jueves, 2 de julio de 2015

La Navaja de Ockham



Nos empeñamos en lo complicado y complicado no necesariamente es mejor. Nuestra cabeza puede dar vueltas y vueltas sin parar por una situación que hemos vivido a la que nadie, excepto tú, le da importancia. Eso te puede llegar a consumir, acabar con tu energía poco a poco donde más tarde entrarás en una fase que se acerca al estado catatónico de un jodido zombie comecerebros.

Es necesario admirar la elegancia de la simpleza. Lo simple es, en muchas ocasiones, lo que más llega... Pues de qué sirve complicarnos más la vida, si ya se nos complica por sí sola. ¿Dejaremos de practicar el masoquismo con nuestra propia mente?

La belleza de lo simple. La facilidad o "felicidad" del camino de lo sencillo. No me suele gustar lo complicado aunque siempre caiga en la misma espiral de perdición. La espiral de perdición que se transforma en obsesión, que no cesa, que es infinita... donde no puedes atrapar a tus pensamientos porque van más deprisa que tú.

Lo sencillo nos asusta y rebuscamos, rascamos, arañamos hasta hacer sangrar la mente, porque lo complicado nos parece lo más sensato, lo más correcto, lo que tiene que ser.
¿Y si esa pregunta de examen que consideras fácil, no tiene un doble sentido?
¿Y si ese "adiós" en vez de "chao", no es más que otra forma de despedirse?
¿Y si ese WhatsApp en leído, puede ser un despiste, o un "ahora no puedo contestar."?
¿No es más simple pensar de esta forma y no crear heridas en la mente y el corazón?

En igualdad de condiciones, la solución más sencilla es probablemente la más correcta, al menos si no se demuestra lo contrario.
"Entia non sunt multiplicanda praeter necessitatem."



Cuantísimo me falta y faltará por aprender. 




Para un científico loco.